Tomando café a media noche
Es tarde, camina evitando los charcos de la
lluvia,
Abre la puerta y de inmediato siente el olor a
café caliente.
-
Hola mi amor, ¿Cómo estás?
-
Cómo voy a estar, flaca como
siempre.
-
Jajajaja, yo también, pero te amo
y con los dedos retira unos cabellos de su
rostro.
Ella levanta la mirada despacito, con una
tímida sonrisa.
El la besa tiernamente
-
Y los niños, le pregunta
-
Ya están dormidos (bajando la voz)
Ella sale a servirle café, sabe que le
encanta.
Y él mira a Christine y a Mouline dormidas en
la cama,
al otro lado, abajo en el camarote, están
Michael y Sergei.
(Los nombres se los puso ella, le encantan los
nombres extranjeros. Se salvó el nombre del primer hijo, lo escogió él)
-
Y Jacobo…
-
No ha llegado
-
¡Llámalo! Mira la hora que es.
-
Hola papi, donde estás, ya llegó
tu papá.
-
Ya voy mami, contesta Jacobo.
Está sosteniendo el balón con un pie,
charlando con los amigos en la cancha.
Se dan varios toques en las manos y se
despiden.
Jacobo da un beso en la mejilla a su papá.
-
Hola, cómo te fue
-
Ahí, mijo, no se gana mucho, pero
ahí vamos.
-
Y tú, cómo va la U
-
Bien papi, me hicieron un quiz y
me fue súper
-
Me alegra mucho, hijo, tú eres un duro
pa´eso, aprovecha para estudiar ya que nosotros no pudimos.
-
Vas a comer, pregunta la mamá
-
Un poquito de caldo, mami, no me
quiero acostar lleno.
Y así transcurre la vida de la familia Ruiz.
Tomando café a medianoche.
Conversando en la cocina, mientras los niños
duermen.
SALVATORE100
Marzo 2 de 2016
El café q debería tener toda familia...una buena comunicación hace la perfecta elección.
ResponderEliminarSí, basta un café para conversar y estrechar lazos sean familiares o de amistad. Gracias por tu amable comentario
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