viernes, 19 de febrero de 2016

Caminan lenta y tristemente los dolientes

Caminan lenta y tristemente los dolientes


Algunos parientes los abrazan.
Sus vecinos y amigos solidarios caminan también a su lado.
Sus rostros no pueden ser más gráficos y dicientes.
Pareciera como si algo les hubieran arrancado desde dentro.

Quién de nosotros nació para morir
O quien aceptar quisiera perder a un ser querido.

Ni siquiera los vecinos o amigos parecen aceptarlo.
Las gentes ven pasar el carruaje funerario, circunspectos.
El temor a la muerte parece entonces renovarse
Y lo llevan a cuestas durante toda la vida, como esclavos.

A pesar de las frases de cajón y lapidarias
A pesar de los extensos textos justificatorios,
Nadie logra entender el repentino envejecimiento
Ni explicar por qué un cerebro tan poderoso, se detiene.

Entre tanto, las religiones falsas hacen de la muerte su negocio
Y para nada consuelan ni brindan esperanza.
Y en lugar de defender al Dios de la vida, prefieren acusarlo.
Mientras sonríe con cinismo Satanás, el dios de la muerte.

Aunque tratan de animarlos mintiendo… que “están en el cielo”,
Sonríen incrédulos cuando se les muestra con la Biblia
Que habrá resurrección tanto de justos como de injustos
Cuando la Tierra entera sea de nuevo un verdadero Paraíso.

SALVATORE100

Montenegro, Septiembre de 2013

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